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Ejercicio Profesional

En 2020 los menos beneficiados del presupuesto: Médicos Generales y Especialistas

El Gobierno Nacional centralizo  los recursos de salud en el ADRES (Administradora de los recursos de salud) donde hacen el reconocimiento y pago de servicios y tecnologías no PBS  ( el año pasado supero los $ 50 billones), lo que permitió ordenar la distribución de recursos, y fortalecer el papel que cumplen  las EPS encargadas de gestionar, administrar y controlar el sistema de salud a través de la contratación de servicios y la integración vertical para prestar directamente la atención en salud. Se espera que por fin en el 2020 empiece a funcionar una gran batería de resoluciones y decretos para financiar  los dos presupuestos: uno la UPC que se entrega a las EPS según la cantidad de afiliados, y el nuevo presupuesto para las tecnologías en salud no financiadas en la UPC, con techos presupuestales definiendo para ello los nuevos valores máximos de recobro (VMR). Todo lo anterior con graves implicaciones para el ejercicio de la profesión médica.

En el 2019 el gobierno nacional, a través de ADRES, giro más de 50 billones de pesos para atender los servicios de salud, de ese total se destinaron más de 46 billones ($ 24,47 billones para el régimen contributivo y $ 21,94 billones para el régimen subsidiado) para que las EPS garantizaran los servicios y tecnologías en salud. ADRES giro además  $4,15 billones en forma anticipada para los servicios no incluidos en el plan básico de salud

Para el presente año se espera que los aportes provenientes de las cotizaciones de los trabajadores y jubilados, del presupuesto nacional y del esfuerzo financiero de las entidades territoriales, se realicen teniendo en cuenta los procesos establecidos por la resolución 848 de abril del 2019 para el giro de las tecnologías en salud no financiadas por la UPC, el decreto 1333 de julio de 2019 sobre las normas para el pago de la UPC contributiva, el decreto 1350 de julio de 2019 para reconocer como deuda pública y el pago de acreencias por tecnologías no incluidas en la UPC, los decretos reglamentarios para el saneamiento de la deuda pública, y las resoluciones para definir los valores máximos de recobro VMR ( resoluciones 738-1019-3078 y 3374 de 2019)

Con la anterior batería de normas se toman las medidas para el saneamiento, pago de deudas y transformación de los mecanismos buscando un máximo de empoderamiento de las EPS, lo que permitió transformar el sistema de salud en este año 2020. Agravantes como las inconsistencias en millones de recobros y  las inconsistencias al definir los VMR está dificultando el acuerdo de punto final y pone en duda su valor total de $ 6,7 billones porque se basaron en cálculos con inconsistencias comprobadas, perdiendo legitimidad y con un alto riesgo de detrimento patrimonial a favor de las EPS. De igual forma se afectan los cálculos de los techos o presupuestos máximos (TPM) para la asignación de pagos anticipados por $3,6 billones para las EPS ( SURA, Nueva EPS, Sanitas etc.).

La transformación del sistema de salud con esta batería de normas  desvía los recursos para el 2 y 3 nivel de complejidad, no favorece la atención primaria y consolida la atención hospitalaria; es claro que  no favorece en nada las perspectivas del médico general porque no empodera el ejercicio médico en la atención familiar y continúa proletarizando al médico en manos de las EPS y la red hospitalaria pública. La libre escogencia a que tienen derecho los usuarios sigue limitada y con ella el ejercicio liberal de la profesión y el derecho de los médicos a participar con más autonomía en la contratación del sistema de salud.

La tendencia es todo el poder y toda la administración de recursos para las EPS en el régimen contributivo y para los hospitales públicos en el régimen subsidiado, desconociendo el derecho de un gran número de médicos generales y especialistas a participar directamente sin intermediarios en el sistema de salud. Queda la esperanza de que el nuevo Ministro de salud limite el espacio de las EPS en favor del libre ejercicio de la profesión a través de las redes integrales de salud y la concreción del modelo de atención integral con enfoque territorial ( MAITE)

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