Asoegresados
Medicina
Universidad
de Antioquia
La ASOCIACIÓN DE EGRESADOS DE MEDICINA DE LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA, queremos desearle Sabiduría, Dialogo y mucha fuerza para guiar a nuestra ALMA MATER, Universidad que tanto queremos y que atraviesa momentos tan difíciles. Cuenta con el apoyo de nuestra asociación quienes creemos en la Educación Pública de Calidad.
Igualmente, solicitamos respetuosamente una cita con usted Señor Rector, para tratar la situación por la que atraviesa el HOSPITAL ALMA MATER, tema que consideramos prioritario no solo para nosotros como Egresados, sino también para los empleados del Hospital y la población que atienden.
Agradecemos su atención y quedamos atentos a la fecha que usted nos asigne. Mil gracias.
El Hospital Alma Mater de Antioquia, institución que durante décadas ha representado uno de los principales escenarios de atención de alta complejidad, formación académica e investigación en el departamento, atraviesa hoy una de las crisis más profundas de su historia.
No se trata de una percepción aislada ni de una inconformidad individual.
Durante los últimos meses, médicos, especialistas, enfermeras, residentes, trabajadores administrativos, organizaciones sindicales y diferentes servicios asistenciales han hecho públicos numerosos comunicados en los que denuncian el deterioro progresivo de las condiciones laborales, financieras y asistenciales del hospital. Hemos sido testigos de una crisis que dejó de ser exclusivamente financiera para convertirse en una crisis humana, asistencial, académica y ética.
Los hechos conocidos por la comunidad incluyen:
Retrasos reiterados en el pago de salarios y prestaciones sociales.
Incumplimientos en aportes a la seguridad social.
Escasez de medicamentos e insumos.
Limitaciones para acceder a ayudas diagnósticas.
Cierre de camas y reducción de servicios.
Pérdida progresiva de talento humano altamente calificado.
Suspensión de actividades académicas y afectación de los programas de formación de especialistas de la Universidad de Antioquia.
Incremento del riesgo para los pacientes.
Aumento de la mortalidad asociada a las limitaciones asistenciales.
Graves afectaciones a la salud física y mental de los trabajadores.
Resulta imposible ignorar que múltiples estamentos independientes han coincidido en describir una misma realidad.
Cuando diferentes especialidades médicas, residentes, docentes, sindicatos y trabajadores administrativos expresan preocupaciones similares, ¡ya no puede hablarse de hechos aislados sino de una crisis institucional que exige respuestas!
Frente a esta situación, surge una preocupación adicional por decisiones administrativas relacionadas con procesos de contratación que, según lo manifestado por diferentes actores, han sido liderados principalmente desde la Gerencia Estratégica con la sustitución de servicios históricamente prestados por aliados institucionales y académicos, como el Laboratorio de Microbiología de la Universidad de Antioquia y operadores de ayudas diagnósticas entre otros, para dar paso a nuevos esquemas de contratación con nuevos operadores que, según ha sido manifestado por diversos trabajadores, generan inquietudes respecto a la continuidad, oportunidad, calidad y cumplimiento de las condiciones técnicas mínimas necesarias para la prestación segura de estos servicios.
Estas decisiones requieren total transparencia y explicación pública. Igualmente, se han manifestado inquietudes sobre los criterios utilizados para la selección y priorización de pagos a proveedores, respecto a los criterios utilizados, frente a los cuales se ha solicitado que todos los procesos contractuales sean plenamente transparentes, verificables y sujetos al control de los organismos competentes y que haya trazabilidad en las decisiones adoptadas desde la Gerencia Estratégica.
Y es que a la crisis financiera y asistencial se suma una situación que preocupa profundamente a quienes aún permanecen en la institución: el progresivo deterioro del clima laboral.
Diversos trabajadores han manifestado que expresar desacuerdos técnicos frente a decisiones administrativas, advertir riesgos para la seguridad del paciente o defender el cumplimiento de los estándares científicos ha significado, en múltiples casos:
Aislamiento y descalificación.
Presiones indebidas.
Cambios arbitrarios en las condiciones de trabajo.
Terminación de vínculos laborales.
Los despidos de personal asistencial y administrativo que históricamente lideró procesos críticos dentro de la institución han incrementado la percepción de temor. Resulta especialmente preocupante cuando estas desvinculaciones recaen sobre profesionales que, durante años, construyeron servicios estratégicos y cuya principal actuación consistió en advertir sobre riesgos asistenciales, jurídicos e institucionales derivados de determinadas decisiones administrativas.
El propio cuerpo de especialistas en Medicina de Urgencias denunció públicamente la terminación unilateral de contratos de especialistas y personal de enfermería y calificó estas desvinculaciones como un acto de retaliación frente a los cuestionamientos técnicos formulados por los especialistas sobre la seguridad de la atención y las decisiones adoptadas por la administración.
A esta situación se suma un ambiente de persecución laboral y una cultura organizacional basada en el miedo, donde quienes manifiestan posiciones distintas a las de la alta dirección sienten que pueden convertirse en objeto de medidas disciplinarias, marginación o desvinculación, situación que inclusive ha sido expuesta ante las autoridades competentes sirviéndose como soporte los insultos, malos tratos y retaliaciones laborales contra el personal asistencial por parte de la dirección de salud.
¿En dónde quedó el respeto? Uno de los valores institucionales que la administración afirma promover, pero que hoy, para muchos trabajadores, parece haberse reducido a una declaración escrita en los estatutos y alejada de la realidad cotidiana.
No basta con atribuir la totalidad de la crisis a la difícil situación del sistema de salud o a la cartera de las EPS. Si bien esa realidad existe y afecta a todo el sector, también resulta indispensable evaluar si determinadas decisiones administrativas internas contribuyeron al agravamiento de la crisis que hoy afronta la institución.
La comunidad hospitalaria también merece conocer cuál fue el papel desempeñado por cada uno de los miembros de la alta dirección durante este proceso, incluyendo las responsabilidades administrativas, financieras y estratégicas que correspondieron al Director General, a la Gerencia Financiera, a la Dirección de Salud y a la Gerencia Estratégica. No se trata de realizar señalamientos sin soporte ni de reemplazar a las autoridades competentes. Se trata de exigir transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad frente a decisiones que hoy afectan directamente la salud de miles de pacientes y el patrimonio institucional de Antioquia.
Mientras tanto, quienes sostienen el hospital siguen siendo los trabajadores. Los mismos trabajadores que continúan atendiendo pacientes sin medicamentos suficientes, los mismos que llevan meses esperando sus salarios, los mismos que, pese al agotamiento físico y emocional, continúan poniendo el bienestar de los pacientes por encima de sus propias necesidades. Paradójicamente, quienes más han sostenido la institución son quienes más han soportado las consecuencias de esta crisis.
El Hospital Alma Mater no es una empresa cualquiera. Es un patrimonio científico, académico y asistencial construido durante décadas por la Universidad de Antioquia y por miles de trabajadores que hicieron de esta institución un referente nacional. El Hospital Alma Mater trasciende a quienes hoy ocupan cargos directivos.
Pertenece a los pacientes.
Pertenece a los trabajadores.
Pertenece a los estudiantes.
Pertenece a la Universidad de Antioquia.
Pertenece a Antioquia.
Hoy la pregunta ya no es únicamente qué está ocurriendo dentro del Hospital Alma Mater. La verdadera pregunta es:
¿Qué más debe suceder para que las autoridades intervengan con decisión?
¿Quién está ejerciendo el control efectivo sobre una institución que representa uno de los patrimonios académicos y asistenciales más importantes del departamento?
Cada día que transcurre sin respuestas significa más incertidumbre para los trabajadores, más dificultades para los estudiantes y mayores riesgos para los pacientes. Salvar al Hospital Alma Mater no puede seguir siendo únicamente responsabilidad de quienes continúan sosteniendo la atención con esfuerzo y vocación. Es responsabilidad de toda la sociedad.
No basta con lamentar la crisis.
Es momento de establecer responsabilidades, adoptar correctivos y recuperar una institución que pertenece a toda la sociedad. Porque el silencio también destruye, y la indiferencia termina siendo cómplice del deterioro de las instituciones públicas.
Hoy la pregunta que miles de trabajadores, estudiantes, docentes, pacientes y ciudadanos se hacen es inevitable:
¿Quién responde por el estado actual del Hospital Alma Mater?
¿Quién asumirá la responsabilidad por la pérdida progresiva de talento humano?
¿Por qué, pese a los múltiples comunicados públicos, las alertas del cuerpo médico y el deterioro evidente de la institución, las respuestas siguen siendo insuficientes?
¿Dónde están los organismos de control?
¿Dónde está la Universidad de Antioquia, cuyo nombre y prestigio han estado históricamente ligados al Hospital Alma Mater?
¿Quién está vigilando que las decisiones administrativas se adopten con criterios técnicos, éticos y en beneficio exclusivo de los pacientes y del interés público?
Cada día que pasa sin respuestas aumenta el riesgo de perder mucho más que un hospital. Podríamos perder uno de los escenarios de formación médica más importantes del país y una institución que durante décadas ha representado esperanza para miles de familias.
El Hospital Alma Mater aún puede recuperarse.
Pero para lograrlo se requiere algo que hoy parece escaso: voluntad de escuchar, transparencia para rendir cuentas y valentía para tomar las decisiones que la institución y la sociedad reclaman. Porque defender el Hospital Alma Mater no es defender intereses particulares. Es defender la salud pública, la educación, la investigación, la dignidad de quienes trabajan en ella y el derecho de los pacientes a recibir una atención segura y de calidad.
¡El tiempo de las explicaciones ya pasó! El Hospital Alma Mater no necesita más comunicados, no necesita más promesas. Necesita decisiones, necesita transparencia, necesita liderazgo.
¡Ahora es el tiempo de las decisiones!
Los deseos de una buena parte de los médicos generales en Colombia es el ejercicio liberal de la Medicina general y atención familiar, con autonomía real, con herramientas y tecnología moderna, y un modelo que exalte al médico y le permite entregarse al cuidado de sus pacientes con una alta resolución; entonces la dirección de su propia empresa o consultorio médico, se puede realizar en este caso con el apoyo del programa de trabajo colaborativo de los colegas liderado por la Asociación de Egresados de la Facultad de Medicina U. de A.
En la medicina no se trata de producir consultas, se trata de construir espacios para ejercer con criterio, ética y humanidad. Y eso solo es posible cuando el médico familiar con su equipo de trabajo vuelve a estar en el centro del modelo de atención y nuevamente sus pacientes son la razón de ser como médico de cabecera.
Programa de Consultorios de medicina general, servicios de atención domiciliaria y Telesalud en Torre Medica COMEDAL
En nuestro caso, la Asociación como una comunidad que apoya y une a médicos egresados de la Universidad de Antioquia, comprometidos con la excelencia académica y el trabajo colaborativo entre nuestros colegas y el resto del cuerpo médico; hacemos énfasis en el soporte tecnológico y administrativo para ejercer como médicos particulares, apoyados en un importante trabajo de atención domiciliaria y telemedicina para configurar en cada consultorio particular un adecuado portafolio de servicios con capacidad de resolución.
Se trata entonces de fortalecer la red de servicios de consultorios particulares donde se practica el ejercicio liberal de nuestra profesión, y adquirir además la capacidad de facilitar los espacios necesarios para los colegas que empiezan a ejercer. Creemos que la innovación y la tecnología actual al servicio de este trabajo colaborativo permitirá competir nuevamente con las instituciones que han logrado monopolizar la atención primaria en salud. A pesar de la integración vertical, la red pública y la tercerización que se realiza en algunos servicios, debemos impulsar nuevos espacios donde el medico general, y no las instituciones, sean la base del sistema de salud colombiano, de la atención primaria en salud y del ejercicio de la medicina familiar.
En nuestro caso ponemos en ejecución el proyecto de trabajo colaborativo luego de cumplir con las etapas de estudio, diseño, estructuración y pruebas piloto. Nuestro ejercicio profesional no será reducido a un número, una tarifa o una pieza reemplazable. Ejercer por cuenta propia en el sistema de salud con una infraestructura lista para la atención y un ecosistema digital que simplifica lo operativo, acoge la innovación, ordena lo administrativo y apoya lo clínico, es un paso firme para salir del esquema donde la rentabilidad depende de exprimir tiempos y agendas. Con esta oportunidad, el médico no es el elemento de producción: es quien dirige el acto médico, decide su método, define su relación con el paciente y construye su reputación profesional. El espacio y las herramientas que estamos construyendo son para servirle al médico, a su ejercicio profesional, no para controlarlo, son para satisfacción del médico y sus familias.
Invitamos al medico general y los especialistas egresados de nuestra facultad de medicina, a acercarnos para conocer y participar en los proyectos de extensión y trabajo colaborativo de la Asociacion de Médicos Egresados de la Universidad de Antioquia.
Más información en el teléfono +57 311 382 7439.
email asoegresadosmedicinaudea@gmail.com.
La gestión de Asoegresados durante el año 2025 estuvo enmarcada en la estructuración del proyecto de trabajo colaborativo y en los acuerdos de inversión para desarrollas dicho proyecto.
Luego de aprobarse el inicio de la cuarta fase en reunión de Junta Directiva ampliada de febrero 2025, se ratificó el análisis de las perspectivas del sistema de salud y el estudio de las necesidades del Médico Egresado, con un énfasis mayor en el uso de herramientas y tecnologías innovadoras.
La Alianza de la Asociación con Egresados y con los emprendimientos de consultorios médicos que se propuso para el proyecto, se concretó con inversiones en la Torre Médica Comedal para un área de 120 metros cuadrados con 4 consultorios médicos, una recepción y el área adicional para telemedicina y atención domiciliaria, Durante el presente mes se concreta la dotación con énfasis en equipos de ayuda diagnostica para cardiología.
De esta manera se empieza el cumplimiento de objetivos de los nuevos estatutos aprobados en el 2019, y se fortalece el crecimiento de la Asociación con los Egresados de nuevas cohortes. Todo lo anterior nos permitirá hacer énfasis en los valores y principios que hemos logrado priorizar y se convierten en la razón de ser de la Asociación.
Es de resaltar que el trabajo colaborativo en función del ejercicio liberal de nuestra profesión se complementa con el trabajo de extensión liderado en su época Por el Dr. Lacides Arrieta y que hemos logrado su continuidad y ahora su fortaleza con los proyectos de telesalud y atención extramural.
Luego de la red de consultorios médicos y puestos de salud de las zonas dispersas, se nos abre el reto para el 2026: En el área de salud, la ampliación del portafolio de servicios de los colegas egresados participantes del programa con énfasis en la estructuración, dotación y especialización de los servicios de atención domiciliaria y telesalud. En el área comercial participar en la cobertura poblacional para la atención primaria y los diferentes modelos de contratación. Y en el área de finanzas y administración proyectar la sostenibilidad financiera del apoyo administrativo, de la infraestructura y equipos.
La construcción de ventajas competitivas para los colegas egresados la estamos construyendo al combinar las herramientas básicas fuertes en automatización e inteligencia artificial, de esta manera hemos interrelacionado los recursos de comunicación interna y de información en función de los proyectos individuales que le dan sentido y calidad al portafolio de servicio.
Venimos desarrollando y estructurando la plataforma tecnológica que aprobamos en el diseño del proyecto de trabajo colaborativo. Y aspiramos ofrecer el modelo de atencion e inaugrar los servicios en el segundo semestre apartir de agosto 2026.
Entidad sin ánimo de lucro. Persona jurídica según resolución No. 36240 del 12 de octubre de 1988, inscrita en la Cámara de Comercio el 17 de octubre de 1997 en el libro 1º bajo el numero 3335